Poemas de invierno (1995/1996 )

Infancia

En el paraíso perdido
de la infancia teníamos una
lora en casa bajo un gigantesco
árbol de mango que en su
alharaca en las mañanas
anunciaba por mi nombre
la hora de salida para la escuela
y yo tomaba mis cuadernos
bajo el brazo y me iba a sentar
en un pupitre de un salón
con olor a lápices y tiza
y nunca llevé una manzana
roja a la maestra pero esperaba
a que ella se sentara para
mirarla un poco entre las piernas
que era como mirar hacia el cielo
porque eran azules como
sus ojos que nunca vi tristes.


Antología

Leyendo una mañana
la antología de los
poetas muertos
de siglos pasados
sus nombres con sus fechas
de nacimiento y muerte
y su poesía épica que
canta la tierra prodigiosa
en la que vivieron
descifro que hoy no son más
que un nombre en un libro
o el nombre de una calle
de la ciudad perdida
entre el smog o la niebla.


Cinematógrafo

Eran tan hermosa
y dulce que nunca
se la podía imaginar muerta
hay seres que no parecen
ser de este mundo pero pasan
por el mundo con una fragilidad
o una dulzura que encanta
o enternece dulcemente
ella era como un sueño
que se tiene en invierno
o una tempestad bajo la luna
la mujer que amamos en nuestros
sueños de adolescentes en un
cinematógrafo en donde despertamos
nuestro clandestino y puro deseo.


Bajo los semáforos

Con uniformes de campaña
los soldados de los
cuarteles de invierno
esta tarde salieron a patrullar
por las calles de la ciudad.
Los autos blindados del poder
recorren la ciudad con armados
guardaespaldas y vidrios oscuros
como los autos de la mafia en
un film de Coppola, y yo que
nunca estuve en el ejército
no fui carne de cañón arrojado
a la calle de los motines y junto
a un árbol o una muchacha miro
la calle prohibida al paso
mientras la ciudad fluye bajo
la luz intermitente de los semáforos.


Epigrama

El mundo esa bolita
de tierra y agua que gira
suspendida en el espacio
yo la tenía en mi mano cuando
tenía en mi mano todo tu cuerpo.


Teoría

Escribir es un orgasmo.


Epigrama

Tú eres como el nido de los pájaros.


Haiku

Amputado el brazo
todavía siente la mano.


Haiku

El rumor del mar
del caracol
en la oreja
el paso de la sangre.


Haiku

Un grillo en el jardín
más te trasnocha
la ausencia de su cuerpo.


Haiku

El murciélago
entre los árboles
de la noche
como una golondrina
en verano.


Epigrama

Escribo porque sé
que un día vamos a morir
porque sé que te amo
como la vida.


Epigrama

En una calle de la tarde
un hombre camina
a su lado consigo mismo
el hombre que camina
con los mismos pasos
del hombre que en el fondo
de sí mismo camina en una
calle de la tarde con el mismo
hombre que en esta página
escribe con la misma
mano del hombre que camina
a su lado consigo mismo.

Poema

Hoy quiero escribir
un poema muy hermoso
como tú porque esta tarde
mientras llueve siento
un hermoso poema
que quiero escribir
un hermoso poema muy dulce
y profundo como tus ojos
mientras haces el amor
porque eres soñada cuando
yaces desnuda sobre mí
en un hermoso poema
que quiero escribir
como tu piel emocionada.


Invierno

Afuera ha
comenzado a llover
prendo un cigarrillo
y fumo
miro por la ventana
y veo las muchachas correr
bajo un paraguas
saltando charcos de agua
todo parece indicar
que lloverá hasta junio
y pienso en mi paraguas
que anda roto y tendré que
arriesgarme en la lluvia
no importa un resfriado
o los zapatos empantanados
el invierno ha llegado
como un cambio de luna
pero escampa en mi corazón
cuando ella a veces
me espera en la ciudad.


Souvenir

La carretera
vía al mar
por este lado
de la ciudad de origen
bellamente recta
esa mañana de viaje
de placer por tierras
del pescado de agua dulce
a bordo de un Renault gris
plateado mientras conversábamos
con los amigos sobre la belleza
y la fertilidad del paisaje.
Las garzas volaban en
bandadas a baja altura
en un blanco cielo nublado
que el viento y los árboles
como el rumor de sus aleteos
a cien kilómetros por hora
cruzaban raudos por la ventana
y junto a los rieles cubiertos
de hierba y hojarasca
por donde alguna vez pasara el tren
estacionamos bajo los almendros
polvorientos de la plaza
y caminamos en busca del lugar
de reunión del mediodía.
La tarde comenzaba
a hacerse calurosa
y bajo mi camisa jeans azul
sudaba los rigores
de un clima del trópico.


Epigrama

Tu cuerpo en mi cuerpo
es el cuerpo en donde amas
y mi cuerpo en tu cuerpo
es el cuerpo en donde vivo
toma mi cuerpo en tu cuerpo
como tomo tu cuerpo en mi cuerpo
y sea tu cuerpo que sueña
en mi cuerpo como mi cuerpo
que respira en tu cuerpo.


Poética

La poesía se escribe
con la propia vida
de quien la sueña
es de quien la trabaja
como la tierra que se siembra
a veces no es de quien la escribe
sino de quien la enamora
la poesía nace desde el fondo
de sí mismo como desde el fondo
de los ojos de una muchacha
no tiene partido pero
a veces se adhiere
a causas perdidas
y se escribe con ternura
como la que tienes
cuando ella te abraza desnuda.


Año Nuevo

El día se deshoja
bajo los árboles de almendro
que dejan su hojarasca
como palomas muertas
en la acera de la calle
y los automóviles aceleran
sobre el asfalto de la noche
entre una ráfaga de humo gris plomo
y hay en el viento un olor
a pavo relleno recién salido
del horno servido en la mesa
mientras la música suena en el estéreo
que el vecindario saca a la calle
donde bailan hasta el amanecer
y los ebrios solitarios amanecen
arrojados a la orilla de la calle
sobre el césped o arrojados
contra un árbol como botellas vacías
de náufrago que los mendigos
recogen en la mañana entre
descuartizadas muñecas.
En una amplia avenida desierta
amanecen los árboles con olor a pólvora.


K2

Los alpinistas miran
la alta montaña nevada
que ascenderán a paso
lento con un viento que
arrecia bajo cero y van
dejando las huellas de sus
pasos que se hunden en la nieve.
Una gaviota perdida parece
cruzar sobre la línea del horizonte
pero es la luna llena en la noche
y los alpinistas ascienden en fila
india sobre la orilla de la montaña.
Un paso en falso sobre la nieve
y en un abismo de aguas
resquebrajadas se precipitarán
a muerte pero ascender
hasta la cima de la montaña
es una osadía como ascender
hasta el fondo de sí mismo.


El guerrero y sus muertes

La muerte lo ha perseguido
desde Marquetalia
porque muchas muertes
ha tenido a quien los periódicos
nuevamente dan por muerto
que su nombre es ya una leyenda
y se sonríe mientras brilla
su arma que lleva siempre
al cinto como una toalla doblada
sobre su hombro y unas
pantaneras botas de caucho
en traje de camuflado verde olivo
el guerrero más antiguo
del mundo que ha muerto
tantas veces como combates
guarda en su viva memoria.


Medellín de tarde con María

María no volví un día
a amarte como aquella tarde
cuando te quería
y recuerdo que llovía mucho
en Medellín ese año que te conocía.

María la primera novia
que tenía un día a orillas del invierno
cuando te visitaba en fin de semana
y nos sentábamos en la mecedora a oír
dulces canciones del mediodía.

María la que deje un día
llorando en la estación del ferrocarril
porque yo me venía
aún te recuerdo María
un día no volví a amarte
como aquella tarde cuando te quería.


A veces cuando escribo

A veces cuando escribo
y escribo como la dulzura
de sus ojos, pienso intensamente
en una mujer, y es entonces
cuando las palabras me salen
tiernas y lúcidas y mágicas
porque pienso en una mujer
porque desearía tener bajo mi mano
como esta página blanca que lleno
bajo mi mano con estas palabras
que me salen puras y hondas
y transparentes, porque a veces
cuando escribo, y escribo como
la frescura de su boca, pienso
intensamente en una mujer.

Acerca del autor

Acerca del autor

Acerca del autor

Antonio Acevedo Linares (El Centro, Barrancabermeja, 1957) Poeta y Sociólogo. Magíster en Filosofía Latinoamericana y Especialización en Filosofía Política Contemporánea y Especialización en Educación en Filosofía Colombiana. Ha publicado: Arte erótica, 1988. Los girasoles de Van Gogh. Antología poética (1980- 1999) 1.999, Vol 1. CD, Poesía de viva voz, 2004. Atlántica, Antología poética (1980-2004), 2004, Vol 2 y seis Plegables de poesía. Sus textos figuran en selección de poetas a nivel nacional como regional, y paralelo a su actividad literaria ha publicado ponencias, artículos y ensayos sobre temas filosóficos, literarios e históricos en periódicos y revistas nacionales como de la ciudad de Bucaramanga en donde vive y escribe. Actualmente se desempeña como catedrático investigador en el Departamento Humanidades y Educación de la Universidad de Santander, UDES.